Apuntar un gasto lleva más tiempo que hacerlo, así que la gente lo deja. La voz lo resuelve, pero mandar a un servidor el audio de en qué gasta alguien es justo el trato que nadie debería tener que aceptar.
Casos
Saldy — una app de finanzas a la que le hablas
Voz en el dispositivo, sincronización privada, ningún servidor de por medio
El problema
Qué hice
Reconocimiento de voz en el propio móvil
Corre en el dispositivo, así que no sale ni un audio. Cuesta más que llamar a una API, y es la única razón por la que la promesa de privacidad es cierta y no un adorno.
Sincronizar sin nada en medio
SwiftData con una base privada de CloudKit. Los datos viven en el iCloud del usuario: yo no puedo leerlos, no hay servidor que pagar y no hay nada que filtrar.
Suscripciones que restauran
StoreKit, con el camino de restaurar incluido. Ahí es donde las apps pequeñas fallan la revisión, porque es el que nadie prueba.
Ocho idiomas que no mienten
El inglés es la base y el resto son traducciones, comprobadas por un guion que tumba la compilación si falta una clave en cualquiera. Las apps a medio traducir las publica quien revisa a mano.
En qué quedó
En la App Store, hecha y publicada por una sola persona: interfaz, código, icono, capturas, ficha y todas las rondas de revisión.
Hecho con: Swift · SwiftUI · SwiftData · CloudKit · StoreKit · Speech
¿Quieres algo así?
Con dos líneas sobre el proyecto basta para empezar. Lo lee una persona y contesta una persona.